Fantasmas en el ICAM
La incesante actividad de la Junta de Gobierno y sus esfuerzos por estar presente en todo aquello que pueda importar profesional, social o culturalmente a la abogacía (madrileña, española, europea, latinoamericana…, no hay límites en su afán de servir) la ha llevado a involucrarse recientemente en una de las fiestas ciudadanas y, por tanto, de la abogacía, más celebradas del año: Halloween.
Efectivamente, nos llegaron rumores que en 2023 la Junta de Gobierno pretendía celebrar tal festividad de una forma especial, el mayor colegio profesional de Europa debía hacer una celebración excepcional, algo que estableciera un antes y un después en los Halloween de colegios profesionales. Y la solución fue… contratar un fantasma.
Inicialmente no dimos crédito a esta información. Nuestra mente racional, nuestra idea de lo que debe ser un colegio profesional, nuestra capacidad de asombro (tantas veces puesta a prueba por el ICAM) se negaban a aceptarlo. No obstante, nuestras fuentes eran fiables, por lo que decidimos investigar que acontecimientos habían tenido lugar en el ICAM en fechas cercanas a la fiesta. Advertimos la gran publicidad que se había dado a la primera Cátedra de Abogacía y al Centro de estudios adscrito a la Universidad Complutense (para cuya consecución el ICAM había constituido, el 15 de septiembre de 2023, una sociedad limitada unipersonal, con capital de 3.000.- €, denominada Centro Universitario ICAM SL). Decidimos seguir este hilo.
Efectivamente el ICAM, por medio de su sociedad limitada había iniciado los trámites regulados en el Real Decreto 640/2021, de 27 de julio, de creación, reconocimiento y autorización de universidades y centros universitarios y acreditación institucional de centros universitarios, presentando la Memoria justificativa del cumplimiento de las condiciones y requisitos exigidos por el Real Decreto y, de igual modo, por la normativa de la Comunidad Autónoma de Madrid. Dichos trámites no están cumplidos en este momento por lo que el centro universitario del ICAM no tiene existencia legal ni autorización administrativa.
Revisando esta situación advertimos que Dª Esther Mocholí Ferrándiz, diputada de secciones y formación del ICAM, fue nombrada por la Junta de Gobierno del ICAM el 15 de septiembre de 2023 administradora única de la sociedad y responsable del cumplimiento del objeto social de la sociedad que es la creación, desarrollo y explotación de enseñanzas universitarias y de educación superior en las modalidades presencial, a distancia o híbrida, como institución de educación superior o centro universitario, en el que se impartan todas o algunas de las enseñanzas superiores permitidas por la legislación española relativas a grado y/o máster y/o doctorado, así como, en su caso, desarrollo de actividades de investigación y transferencia de conocimiento.
Nos estábamos acercando, decidimos revisar la información de dicha diputada y sus redes sociales y comprobamos que Esther Mocholí, en Linkedin, presumía de ser “Directora Centro Universitario ICAM”.
Ahí estaba la prueba. ¿Quién, sino una fantasma, podría presumir de ser Directora de un Centro Universitario ICAM inexistente?. Al final era cierto. Por Halloween el ICAM había contratado a una fantasma y no nos equivocamos en lo del contrato, pues nos consta que está siendo retribuida con 90.000.- € anuales pagados por el ICAM.
Es cierto que no hay estudios de mercado sobre el coste de contratación de fantasmas por Halloween, pero el precio (al margen de criterios éticos aplicables a que una diputada de la Junta de Gobierno cobre un sueldo del colegio que dirige, cuando los cargos de la Junta de Gobierno son gratuitos) nos parece excesivo. Se podría preguntar a la abogacía precarizada atrapada en sus pensiones en la Mutualidad que opina de que una diputada de su Junta de Gobierno sea retribuida por el ICAM, con cargo a sus cuotas, anualmente con cantidades superiores a las que ellos/as han conseguido aportar para sus pensiones en toda su vida profesional.
Por si no teníamos bastante con las actividades y decisiones con las que nos sorprende a diario el ICAM, ahora contratamos fantasmas.