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ANTONIO HERNÁNDEZ-GIL, el decano de la normalidad

En Memoria de Antonio Hernández-Gil.

Ante la noticia de su repentino fallecimiento desde la Asociación Libre de Abogadas y Abogados, ALA y dejando al margen las profundas discrepancias que en los últimos tiempos mantuvimos, queremos recordar la figura de Antonio Hernández-Gil como Decano del ICAM.

 

Fue un Decano normal, como un abogado más incorporado al ICAM. Nada más ser elegido Decano despojó al cargo de los oropeles de cartón piedra de los que estaba revestido, renunció al vehículo oficial del Decano y se le veía salir del Colegio y parar un taxi o desplazarse andando por la calle Serrano.

 

En ALA todavía recordamos la sorpresa que nos produjo la llamada desde el decanato del ICAM para convocarnos a una reunión porque el Decano quería presentarnos y explicarnos, antes de la Junta General para su aprobación, el primer presupuesto que presentaba su Junta de Gobierno; personalmente nos explicó cada partida, la diferencia con los presupuestos anteriores, contestó a nuestras preguntas, esa tarde nos demostró que algo importante había cambiado en el ICAM en su relación con las asociaciones de abogados/as y con ALA como asociación opositora tradicional en el ICAM.

 

Fue impulsor de un proyecto de Estatutos del ICAM (que no llegó a aprobarse) y que constituyó el modelo de Estatutos más democrático que se había planteado nunca en la institución. En ese marco también participó en la idea de crear un Consejo Colegial en el ICAM en el que estuvieran representadas proporcionalmente todas las “sensibilidades” que convivían en el ICAM.

 

Comprendía que en un Colegio al que todos/as debemos pertenecer todos/as podíamos aportar. Lo demostró con su actitud durante todo su mandato, siempre tuvimos la puerta de su despacho abierta y siempre contestó a nuestras llamadas a su teléfono personal ya fuera para aportar ideas, para discrepar o para criticar.

 

Las críticas a aspectos concretos de su decanato (2007-2012), que están aquí fuera de lugar, no desmerecen que en el año 2007 ese comportamiento fue un cambio fundamental. Llevó la normalidad al cargo de Decano del ICAM y a su relación con los/as discrepantes; eso entonces fue mucho y, aún hoy, lo sigue siendo.

 

 Madrid, 15 de enero de 2020.

Grupo de trabajo de Asuntos Colegiales de ALA.

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