La Comisión de Defensa de la Defensa de la Asociación Libre de la Abogacía condena con firmeza la decisión del 21 de marzo de 2025 del Tribunal Civil de Estambul, que disuelve la Junta de Gobierno del Colegio de la Abogacía por supuesta propaganda terrorista. Esta medida, impulsada por la Fiscalía Turca con aval del ministro de Justicia, no es más que un castigo político por exigir una investigación independiente sobre la muerte de dos periodistas kurdos.
Es inaceptable que el simple reconocimiento de su labor periodística se convierta en un delito. Esta persecución no es un hecho aislado: forma parte de una estrategia histórica y sistemática del Estado turco, que bajo la apariencia democrática continúa reprimiendo a la disidencia, criminalizando al pueblo kurdo y utilizando el sistema judicial como herramienta de represión.
A pesar de los gestos de apertura y las negociaciones de paz anunciadas en 2025, el Estado Turco ha vuelto a mostrar su rostro autoritario. La abogacía libre e independiente es un pilar esencial de la democracia, sin ella, no hay justicia, solo castigo. Cuando se persigue a quien defiende, se invierte el sentido de la justicia, los inocentes se vuelven culpables, y los culpables, intocables.
Llamamos a la comunidad jurídica internacional y a las organizaciones de derechos humanos a denunciar con claridad esta deriva represiva. Hoy, como siempre, estaremos del lado de quienes ejercen la abogacía con dignidad y compromiso en Estambul y en cualquier lugar del mundo.