José Mª Alonso defiende a los jueces y se olvida de los abogados.

El ICAM metido en un problema por el comunicado de su decano sobre Llarena.

El 20 de junio de 2018 se reunían en Madrid las Juntas de Gobierno de los Colegios de Abogados de Madrid (ICAM) y de Barcelona (ICAB) a fin de establecer fórmulas de cooperación en asuntos que afectan a la abogacía y para trasladar una imagen de entendimiento.  Queremos dar ejemplo de diálogo y ojalá todo el mundo actuara de igual manera, manifestó José Mª Alonso decano del ICAM. Se pretendía y así se manifestó, tender puentes en el conflicto político de Cataluña.

Ese espíritu de entendimiento acaba de ser dinamitado el 3 de septiembre de 2018 por medio de un “Comunicado del Decano del ICAM relativo a la demanda presentada en un Juzgado de Bélgica contra el magistrado D. Pablo Llarena”. En él el decano se pronuncia “En relación a la demanda civil presentada ante la justicia belga contra el magistrado del Tribunal Supremo D. Pablo Llarena…” en la que los demandantes D. Carles Puigdemont y otros “…le acusan de haber vulnerado su derecho a un juez independiente e imparcial, a un juicio justo y equitativo y al derecho a la presunción de inocencia…”.

La pregunta es ¿por qué el decano decide intervenir en el crispado debate político sobre esta cuestión?. Se trata de una demanda civil presentada por ciudadanos ante un Tribunal de un Estado de la Unión Europea en el ejercicio de sus derechos, entre ellos el de defensa, en el cual están incluidas las estrategias de defensa que cada ciudadano/a pueda considerar convenientes a sus intereses y que deberán ser validadas o desestimadas por un Tribunal. No hay, por tanto, razón alguna para que el decano del ICAM tenga que opinar sobre demandas pendientes de enjuiciamiento y cuya defensa está encomendada a abogados/as del ICAM y del ICAB.

¿Acaso no tiene presente el Decano que ya en cierta prensa y en redes sociales se está atacando a los/las abogados/as encargados de la defensa y asimilándolos a sus clientes?. ¿Ha olvidado que por su cargo, debe defenderles de estos ataques?. ¿No tiene presente que en los Principios Básicos sobre la Función de los Abogados, aprobados en el Octavo Congreso de las Naciones Unidas sobre Prevención del Delito y Tratamiento del Delincuente, celebrado en La Habana (Cuba), del 27 de agosto al 7 de septiembre de 1990, se establece en su garantía 18 que “Los abogados no serán identificados con sus clientes ni con las causas de sus clientes como consecuencia del desempeño de sus funciones”?. ¿Olvida que  la Resolución 26/7 de Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas dispone en su punto 104  que “Debe prohibirse el asimilar los abogados y sus clientes o sus causas y manifestar anticipación por la adopción de medidas dirigido a prevenir tal asimilación”?.

Uno de los abogados designados por los demandantes ya ha solicitado el amparo al ICAM, del que es colegiado, ¿cuál va a ser ahora  la respuesta de la Junta de Gobierno ante esa petición tras haber emitido el decano el comunicado citado en el que se posiciona a favor de una de las partes?.

El ICAM y su Decano deberían guardar una exquisita neutralidad en el debate jurídico generado por el ejercicio del derecho de defensa de todos los implicados en el conflicto político de Cataluña y, desde luego, no salir en defensa de los jueces cuando hay abogados implicados que necesitan su defensa. El decano del ICAM debería ser el garante de la libertad de defensa de todos/as los/as abogados/as intervinientes (sean o no colegiados/as ICAM, pues José Mª Alonso es también vicepresidente del CGAE), sin embargo ha optado por no formar parte de la solución sino del problema y ha metido a la institución que preside en el conflicto.

Y para ello además no ha dudado en hacer uso de los medios personales y técnicos del Colegio de Abogados, para expresar una opinión que excede de lo personal, al emitirla en su cargo como decano, y la consiguiente representación de toda la abogacía adscrita a este colegio, desconociendo si es fruto del consenso de toda la Junta de Gobierno, que irremediablemente se verá abocada al respaldo del decano.

El comunicado ni era necesario, ni conveniente y le coloca, desde ahora, en una situación de parcialidad.

Madrid, 4 de septiembre de 2018.

Grupo de trabajo de asuntos colegiales de ALA