Entrega de la distinción de Colegiado de Honor a título póstumo a Carlos Slepoy Prada

El pasado 26 de junio, lunes, fueron entregados en el ICAM las distinciones a los y las colegiadas con 25 y 50 años de ejercicio de nuestra profesión. En el acto se aprovechó para conceder las menciones de Colegiado de Honor a dos abogados: Ignacio Echevarría, fallecido en los atentados terroristas de Londres del 3 de junio, y Carlos Slepoy Prada. En ambos casos ALA había solicitado al ICAM la concesión de estas distinciones junto con otras asociaciones de juristas como APROED, ALTODO, APAEM o APDHE

El discurso que pronunciaron las hijas de Carly en dicho acto, que os reproducimos abajo, resume los valores por los que consideramos tan necesaria esta distinción.

Discurso de las hijas de Carlos Slepoy Prada con ocasión de la entrega de la Distinción de Honor del Colegio de Abogados de Madrid. (26/06/2017)

Buenas tardes a todas y a todos, queremos agradecer en nuestro nombre, en el de toda su familia, amigas, amigos, compañeras y compañeros, al Colegio de Abogados de Madrid la distinción que otorga a nuestro padre y de manera muy especial a sus compañeras y compañeros de la Asociación Libre de Abogados, por proponerlo, por hacer posible que, al homenajearlo a él, la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la impunidad sean los valores que destaca hoy esta institución.

No te des por vencido, ni aun vencido,

no te sientas esclavo, ni aun esclavo;

Estos versos del poeta argentino Almafuerte, expresan como Carli entendía la vida y por supuesto, como entendía la Justicia y el ejercicio del Derecho.Eligió ser abogado laboralista con la convicción de que el Derecho tenía que ser, debía ser, una herramienta para defender a los trabajadores y trabajadoras en el reclamo de sus derechos tantas veces pisoteados. No dejaba de pelear ni las causas aparentemente perdidas, recurso tras recurso, buscando cualquier resquicio que permitiera servirse del Derecho para hacer Justicia.

Esta determinación fue la que le hizo defender y luchar apasionadamente por la Justicia Universal, concepto que enarboló como bandera de los derechos humanos, entendiendo que los crímenes cometidos contra la humanidad, conciernen a la humanidad en su conjunto y, por tanto pueden ser juzgados, deben ser juzgados, en cualquier tiempo y lugar.

No es necesario estudiar toda una carrera de Derecho para entender esta obviedad, sin embargo, las resistencias son tan poderosas que la impunidad continúa siendo la norma, muy especialmente en este, nuestro país, que abriendo una ventana de esperanza después cerrada, no es capaz de juzgar aún, 80 años después, los crímenes contra la humanidad aquí cometidos.En un acto como el de hoy, queremos traer algunas de sus palabras, pronunciadas en su intervención ante el Pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, celebrada el 29 de octubre de 1998, para dictaminar la competencia de la Justicia española para juzgar los crímenes contra la humanidad perpetrados por la dictadura argentina. En ese momento histórico señalaba que:

El mandato del legislador internacional no solamente es el de sancionar a los genocidas sino prevenir para que no existan. Y si la resolución es como la que creemos que va a ser, como la que deseamos que sea, como la que tiene que ser, entonces los genocidas, los grandes violadores de los derechos humanos, los grandes asesinos de la humanidad habrán recibido un golpe histórico y ya no será posible pensar solamente en el castigo de ellos, sino en la prevención del genocidio. (…)

Y añadía:

El futuro será contagioso y, sus Señorías lo saben, mañana otros tribunales del mundo pondrán en práctica estos principios. Que los genocidas se sientan acorralados, que la humanidad quede liberada de este flagelo cada vez más, que se respire mejor en el mundo. Y esto Señorías, va a ser un inmenso homenaje además, y permítanme estos términos de alguna manera extrajurídicos, va a ser un inmenso homenaje a los miles y miles de supliciados en Argentina y Chile, a los exterminados por el terror genocida en distintas épocas de la Historia, será un homenaje a las personas que estamos vivas en el mundo en estos momentos y un homenaje a las generaciones futuras.

Casi 20 años después, parece que este reparador contagio tarda en propagarse. Está en nuestra mano, en la todos los abogados y abogadas aquí presentes, en la de todas las personas comprometidas para que la Justicia y no la Impunidad sea la norma, empujar para que ese futuro soñado por Carlos Slepoy y tantos otros, esté más cerca. Pensar que es posible, tener la convicción de que tarde o temprano se abrirá paso, es la lección más valiosa que nos deja.

Muchas gracias.

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